Informe de Actualidad en la Construcción Argentina - Marzo de 2025

Asfaltos viales clasificados por viscosidad

Resumen del análisis

El sector de la construcción en Argentina muestra signos iniciales de recuperación durante el primer trimestre de 2025, aunque todavía no alcanza los niveles del año anterior. La actividad constructora se mantiene 1,3% por debajo de enero de 2024, pero indicadores recientes señalan una estabilización gradual con una leve mejora en la demanda privada de materiales, que creció 6,9% mensual en marzo, reflejando un panorama más favorable respecto al complejo escenario de 2024.

En términos de costos, aunque persiste una alta inflación sectorial (60,7% interanual en febrero), se observa una desaceleración significativa en comparación con los picos superiores al 100% registrados el año previo. Los materiales muestran estabilidad relativa con aumentos moderados, mientras que la mano de obra experimenta incrementos mayores debido a ajustes salariales pendientes. La relativa estabilidad cambiaria y una moderación en la inflación general han aportado cierta calma al sector, facilitando especialmente la planificación y adquisición de insumos.

A nivel regulatorio, marzo ha traído cambios relevantes enfocados en incrementar la transparencia y competitividad en la obra pública mediante reformas profundas, destacando la eliminación de barreras para la participación empresarial. Paralelamente, el gobierno ha impulsado incentivos fiscales, como el blanqueo de capitales y esquemas novedosos de financiamiento hipotecario, apuntando a atraer inversión privada. Además, se ha iniciado un modelo de participación público-privada (PPP) en infraestructura, comenzando con la segunda etapa del Gasoducto Vaca Muerta, que podría significar un cambio de paradigma en el financiamiento de grandes obras.

La incorporación acelerada de tecnologías avanzadas como la impresión 3D de viviendas, inteligencia artificial aplicada al diseño y gestión de proyectos, y el uso extendido de drones para logística en obras, posiciona a Argentina como pionera regional en innovación constructiva. Estos avances tecnológicos prometen mejorar la productividad y calidad en la industria a corto y mediano plazo.

En el ámbito inmobiliario, la recuperación de la demanda residencial y la reactivación moderada del crédito hipotecario están impulsando un círculo virtuoso entre ambos sectores. Proyectos de vivienda, oficinas premium y desarrollos comerciales comienzan a recuperarse, ofreciendo mejores perspectivas para la actividad constructiva durante el año.

Sin embargo, persisten importantes desafíos: una inflación aún considerable, acceso limitado al financiamiento, escasez de mano de obra especializada y cierta incertidumbre regulatoria y política por tratarse de un año pre-electoral. A pesar de ello, las oportunidades emergentes –particularmente en infraestructura energética, industrialización constructiva, sustentabilidad y la incipiente recuperación inmobiliaria– podrían consolidar una recuperación sostenida si las condiciones macroeconómicas y políticas se mantienen estables en los próximos meses.

Contexto Económico del Sector

El panorama económico del sector construcción exhibe mejoría incipiente pero con rezagos respecto al año anterior. En enero de 2025, la actividad constructora aún se ubicó 1,3% por debajo del nivel de enero 2024. Sin embargo, la tendencia parece estabilizarse: el índice desestacionalizado apenas cayó 1,0% mensual, y la serie tendencia-ciclo mostró un alza de 2,4%, sugiriendo un punto de inflexión positivo (RosarioNoticias: El indicador sintético de la actividad de la construcción bajó un 1,3% interanual).

  • Insumos y materiales: Las ventas de materiales para la construcción empiezan a repuntar. En marzo, el Índice Construya –que mide despachos de insumos al sector privado– registró un salto mensual desestacionalizado de +6,9%, situándose además 4% por encima del nivel de febrero de 2024. Esta leve mejoría indica una recuperación incipiente de la demanda privada de insumos. No obstante, la comparación interanual todavía es modesta: el acumulado enero-marzo 2025 supera en apenas 1,6% al mismo período de 2024 (Grupo Construya: Informe Construya N° 446- Marzo 2025), reflejando la profundidad de la caída del año pasado y lo incipiente de la reactivación actual.

  • Costo de construcción e inflación sectorial: La inflación de costos continúa alta pero mostrando cierta desaceleración. En febrero 2025, el Índice de Costo de la Construcción (ICC) en el Gran Buenos Aires aumentó +2,3% mensual (fuente), ligeramente por encima del IPC general de ese mes. Interanualmente, el costo constructor sube 60,7% (fuente), lo que aunque elevado, contrasta con incrementos superiores al 100% observados el año pasado. Se destaca la disparidad entre componentes: los materiales de obra subieron solo 26,3% anual, evidenciando cierta estabilización de precios, mientras que la mano de obra aumentó 113,2% interanual (Índice del costo de la construcción en el Gran Buenos Aires (ICC). Febrero de 2025) debido a las paritarias escalonadas que ajustaron salarios rezagados por la inflación. De hecho, en febrero se aplicó un alza de 2,7% en el capítulo mano de obra, incorporando el acuerdo salarial de la UOCRA del 14 de febrero (1,5% sobre enero más una suma fija) (para más información visitar este enlace y este enlace). Para marzo, se efectivizó otro +1% salarial. Así, el salario básico por hora de un albañil oficial especializado ronda $4.741 en Capital (Zona A) y llega hasta $9.482 en la Zona Austral, tras estos aumentos y pagos extra de $20.000 en febrero y marzo (Cuánto cobra un albañil por hora en marzo de 2025, tras los aumentos - Infobae). Los materiales, en cambio, han mostrado subas más moderadas en los últimos meses; por ejemplo, en febrero varios insumos clave incluso bajaron de precio o subieron marginalmente, salvo excepciones como ladrillos cerámicos (+9,5% ese mes) (El costo de la construcción subió 2,3% en febrero ante una aceleración de los materiales y salarios). Este menor ritmo de alza en insumos, sumado a la reciente apreciación del peso, ha contenido parcialmente el costo de obra.

  • Tipo de cambio y financiamiento: A nivel macro, el comienzo de 2025 trajo mayor estabilidad cambiaria y monetaria relativa en comparación con 2024. Tras la fuerte devaluación de fines de año pasado, el dólar oficial se mantiene cerca de ARS 1.090 y el paralelo en torno a ARS 1.250 a mediados de marzo (A cuánto cerró el dólar blue hoy, miércoles 19 de marzo de 2025). Este contexto de menor volatilidad cambiaria reduce la incertidumbre en las compras de materiales importados (ej.: terminaciones, maquinarias), aunque el spread entre dólar oficial y libre encarece insumos dolarizados fuera del cupo oficial. Asimismo, la desaceleración inflacionaria observada a inicios de año (IPC nacional 2% en enero) ha llevado a un descenso de las tasas de interés reales. No obstante, el crédito bancario hipotecario sigue siendo incipiente: si bien el Gobierno reintrodujo líneas de préstamos (ej.: Procrear, nuevos UVA ajustados) (¿Se va para arriba?: desafíos, desarrollos y proyectos del mercado inmobiliario, de cara a un 2025 en que irá por su recuperación - Infobae), estas recién comienzan a impactar y el financiamiento privado para desarrollos continúa caro y escaso. La construcción aún opera mayormente con capital propio o preventas, limitando la velocidad de reactivación en ciertos segmentos.

En síntesis, el sector enfrenta un escenario económico desafiante pero levemente más favorable que el año previo. La actividad muestra indicios de tocar fondo y empezar a recuperarse, apoyada en la relativa calma cambiaria y la moderación de algunos costos. Las empresas proyectistas se muestran cautelosamente optimistas: según encuestas del Indec, un 69,2% de las firmas dedicadas a obras privadas espera que su actividad se mantenga estable en el trimestre febrero-abril, y un 18,7% prevé incluso aumentarla . En el caso de constructoras enfocadas en obra pública, el 31,1% pronostica un aumento en ese período frente a solo 21,1% que teme una caída (fuente). Estas expectativas positivas, junto con el menor ritmo de alza en costos, podrían sentar las bases para un punto de inflexión en la construcción si se sostienen las condiciones macro actuales.

Novedades Regulatorias

Marzo de 2025 ha estado marcado por importantes cambios regulatorios y normativos con impacto en la construcción, muchos de ellos derivados de la nueva gestión gubernamental asumida a fines de 2024. Las principales novedades incluyen medidas para transparentar la obra pública, incentivos fiscales para inversiones privadas y modificaciones en leyes que afectan al mercado inmobiliario:

  • Desmantelamiento del “club de la obra pública”: El gobierno nacional anunció que avanzó en profundas reformas para abrir la competencia en contrataciones estatales de infraestructura. Mediante el Decreto 206/25 (20 de marzo) se creó el Sistema de Información de Cocontratantes (SICO), una nueva base de datos administrada por la Oficina Nacional de Contrataciones que reemplaza al antiguo Registro Nacional de Constructores de Obra Pública (ver el anuncio del gobierno). Esta medida flexibiliza los requisitos de inscripción, clasificación y calificación de empresas constructoras, fomentando la participación de nuevos oferentes locales y extranjeros. Se eliminaron barreras como el concepto de “capacidad constructiva” –que limitaba la cantidad de obras simultáneas por empresa– y se aceptarán antecedentes de obras privadas y del exterior para calificar, no solo trabajos previos para el Estado. Estas acciones buscarían terminar con prácticas cartelizadas que según el gobierno "durante décadas permitieron a un grupo reducido de firmas repartirse contratos públicos". De hecho, una semana antes, el Decreto Delegado 105/25 había derogado formalmente el Registro de Constructores en la Ley de Obras Públicas 13.064. Autoridades como el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, señalaron que este cambio “empieza a desarmar el club de la obra pública” que por décadas operó con escasa competencia. En síntesis, según el gobierno, ahora el acceso a licitaciones será más abierto y transparente, con criterios más objetivos donde primará la capacidad técnica y financiera (inclusive pudiendo respaldarla con patrimonio o garantías en lugar de historial de contratos).

  • Incentivos fiscales y financieros: Se reactivaron o propusieron esquemas para atraer capital privado al desarrollo inmobiliario. Destaca la continuidad del “Blanqueo para la Construcción”, un régimen que permite declarar capitales no registrados si se invierten en proyectos inmobiliarios. Analistas señalan que el reciente blanqueo de capitales tuvo impacto significativo impulsando nuevas operaciones, especialmente en proyectos concebidos para canalizar esos fondos en forma transparente. Si bien no se alcanzó un boom comparable al de 2017, estas medidas fomentaron la bancarización de transacciones inmobiliarias y ofrecen un potencial importante a mediano plazo, sobre todo en combinación con políticas económicas más estables. En paralelo, a fines de febrero entró en vigencia la reglamentación de las hipotecas inmobiliarias divisibles, una figura legal creada para facilitar el financiamiento de grandes desarrollos permitiendo emitir hipotecas parciales por cada unidad futura. Esto, junto con la reciente apertura de líneas de crédito hipotecario indexado por CER, busca ampliar el acceso al financiamiento de viviendas. Las empresas del rubro valoran estas iniciativas: “son esenciales para ampliar el acceso a desarrollos premium y verticales”, opinó Mariano Cerquetella de Consultatio (fuente), aunque su efecto pleno dependerá de la continuidad de un marco macro estable.

  • Modelo de financiamiento privado de obras públicas: Coherente con su visión de Estado minimalista, la administración actual lanzó su plan para que grandes proyectos de infraestructura sean financiados y ejecutados por privados. El caso testigo será la Segunda Etapa del Gasoducto Vaca Muerta (ex “Néstor Kirchner”), cuya licitación internacional se prepara con una inversión estimada de USD 2.500 millones aportada enteramente por el sector privado (El Gobierno estrenará su modelo de financiamiento privado con la segunda etapa del gasoducto Néstor Kirchner - Infobae). La idea oficial es adjudicar la obra hacia fines de 2025 y concluirla en 2026, habilitando la exportación de gas al sur de Brasil. Este esquema de participación público-privada (PPP) se considera un “modelo a estrenar” que podría replicarse en otros emprendimientos (rutas, puertos, energía) en sustitución de la obra pública tradicional. De tener éxito, representaría un cambio de paradigma en la forma de encarar grandes construcciones: el Estado pasaría a rol facilitador y regulador, delegando en consorcios privados la financiación, ejecución y eventual operación de los proyectos. En marzo se mantuvieron reuniones con empresas interesadas bajo el ala del Ministerio de Economía y Energía para ultimar detalles de este nuevo marco contractual.

En resumen, el período estuvo marcado por reformas pro-mercado y desregulación: se abrió la obra pública a más competidores, se impulsaron incentivos para canalizar ahorro privado a la construcción (blanqueo, créditos) y se removieron normas que frenaban la inversión (ley de alquileres). Estas novedades generan un entorno más propicio para la actividad privada, aunque también presentan la incógnita de la capacidad de ejecución bajo los nuevos esquemas. El sector empresarial observa con optimismo moderado estas medidas, esperando que se traduzcan en mayor dinamismo en los meses siguientes.

Proyectos Destacados (Obras Públicas y Privadas)

A pesar de la restricción fiscal, en marzo se han anunciado o alcanzado hitos importantes en varias obras públicas (particularmente a nivel provincial y municipal) y en emprendimientos privados de envergadura. A continuación, un repaso de los más destacados:

  • Mejora vial en el AMBA - La Plata: Nuevo acceso a la Autopista Buenos Aires–La Plata. En La Plata, capital bonaerense, está por inaugurarse un segundo acceso que conectará la autopista con la Av. 520 de la ciudad (fuente). La obra incluyó la construcción de un distribuidor y una nueva calle pavimentada de 300 metros, con desagües pluviales asociados. El distribuidor fue finalizado en 2024 y en marzo se ultiman detalles de la conexión vial, que mejorará notablemente la fluidez del tránsito de ingreso/egreso a La Plata. Esta inversión, gestionada en coordinación entre Vialidad Provincial y el municipio platense, aliviará la congestión crónica del único acceso existente hasta ahora.

  • Ampliación aeroportuaria en el NEA: Modernización del Aeropuerto de Corrientes. En la ciudad de Corrientes se está ejecutando un proyecto para duplicar la capacidad de estacionamiento del aeropuerto local y reactivar infraestructura inactiva (Se está ampliando el aeropuerto de Corrientes - Cuestión de Desarrollo). Iniciadas en 2024, las obras sumarán 100 nuevas plazas de aparcamiento vehicular a las 100 existentes y ya lograron rehabilitar la única manga de embarque (jet bridge) de la terminal, que llevaba tres años fuera de servicio. Al cierre de 2024 se había completado la base y carpeta asfáltica del nuevo estacionamiento, quedando pendiente la pavimentación final. Esta mejora, impulsada con fondos provinciales y apoyo de ORSNA (Organismo Regulador del Sistema Aeroportuario), potenciará la conectividad aérea regional y el turismo en el Litoral.

  • Homenaje histórico y espacio público en Patagonia: Nuevo Memorial Malvinas en Bariloche. Sobre la costanera del Lago Nahuel Huapi en San Carlos de Bariloche (Río Negro) está próximo a inaugurarse un memorial dedicado a los caídos y veteranos de la Guerra de Malvinas (SE RENUEVA EL FRENTE COSTERO de BARILOCHE - Cuestión de Desarrollo). La obra, iniciada en septiembre 2023, abarca un edificio de 352 m² con salas de exposición, terraza panorámica y una plaza seca con piezas conmemorativas. Ubicado a pocos metros del Centro Cívico, el espacio se perfila como un nuevo punto turístico-cultural de la ciudad. Fuentes oficiales indican que el memorial será habilitado en los próximos días de marzo, coincidiendo con el 2 de abril (Día del Veterano), dotando a Bariloche de un sitio emblemático que combina puesta en valor histórica y renovación urbana de su frente costero.

  • Desarrollo urbano privado en la costa atlántica: Barrio “Pinamar Norte” en Pinamar, Prov. de Buenos Aires. En este exclusivo balneario, continúa la construcción de un nuevo barrio de condominios que se extiende en la zona norte de la ciudad, próxima a la playa “La Frontera”. El proyecto “Pinamar Norte” se gestó en 2017 y en los últimos 8 años ya levantó 12 complejos residenciales tipo condominio (SE CONSTRUYE NUEVO BARRIO en la CIUDAD de PINAMAR - Cuestión de Desarrollo). Actualmente se encuentran en obra otros 5 emprendimientos habitacionales, incorporando centenares de unidades de alta gama. Los departamentos de 2 ambientes se comercializan en torno a USD 170.000, los de 3 amb. en USD 255.000 y los de 4 amb. en USD 350.000, reflejando el perfil premium de la demanda. Este barrio privado, concebido por desarrolladores locales en asociación con fondos de inversión, consolida la expansión urbana de Pinamar hacia el norte, agregando infraestructura de servicios y espacios verdes planificados en medio del bosque costero. Se espera que varias de las nuevas torres estén listas para la próxima temporada de verano, apuntalando la oferta inmobiliaria turística de la zona.

  • Proyectos inmobiliarios corporativos y mixtos en CABA: En la ciudad de Buenos Aires varias obras privadas emblemáticas continuaron su curso. La desarrolladora Consultatio (del empresario Eduardo Costantini) avanzó en “Huergo 475”, un complejo de oficinas y locales sobre el Paseo del Bajo (Puerto Madero) que se encuentra en construcción (¿Se va para arriba?: desafíos, desarrollos y proyectos del mercado inmobiliario, de cara a un 2025 en que irá por su recuperación - Infobae). Esta zona porteña –donde Consultatio inauguró hace dos años las torres Oceana Puerto Madero– es actualmente una de las áreas de mayor desarrollo vertical, gracias a la transformación urbana del Paseo del Bajo. Otro ejemplo es el edificio “Orion Parque” (Grupo GCH), un inmueble de oficinas futurista en Parque Patricios cuyo inicio de obra se anunció para el segundo trimestre, aprovechando las ventajas de distritos económicos que ofrece la ciudad.

Uso Avanzado de Tecnologías en la Construcción

La adopción de tecnologías innovadoras se aceleró en el sector durante el período, con varios hitos recientes en inteligencia artificial, digitalización de obras y métodos constructivos de vanguardia:

  • Impresión 3D de viviendas: Argentina se prepara para dar un salto inédito en Latinoamérica con la construcción aditiva. Un proyecto conjunto de la Universidad Nacional de La Plata y Astillero Río Santiago está desarrollando una impresora 3D gigante capaz de fabricar una casa de 60 m² en apenas 50 horas (Argentina será pionera en América Latina en la impresión de casas 3D | El Litoral). El prototipo nacional estaría operativo este año 2025, siguiendo modelos ya probados en Europa. Su objetivo es reducir drásticamente los tiempos y costos de ejecución de viviendas sociales. Autoridades de la UNLP señalan que, con decenas de impresoras de este tipo, se podrían iniciar y terminar barrios enteros en pocos días, abriendo una vía para paliar el déficit habitacional. Ya se están realizando ensayos de laboratorio para optimizar el mortero cementicio especial que utilizará la impresora. En paralelo, la empresa Holcim Argentina (líder cementera) se alió con la startup Teknix para desarrollar morteros de impresión 3D y equipamiento local. En febrero completaron con éxito la impresión de un muro a escala real en una jornada de trabajo, demostrando la viabilidad de construir elementos de obra mediante extrusión capa a capa (Holcim Argentina incursiona en la construcción con impresión 3D). Holcim destaca que esta técnica reduce desperdicios de material y mejora la precisión constructiva, alineándose con objetivos de sostenibilidad. La empresa planea evolucionar hacia impresoras 3D transportables para fabricar viviendas in-situ, tras haber aplicado ya esta tecnología en proyectos piloto globales (escuelas en África, puentes en Europa). Estos avances posicionan a la construcción impresa en 3D como una realidad emergente en el país, con primeras viviendas 3D impresas esperadas para 2025.

  • Inteligencia Artificial (IA) y diseño automatizado: La IA está transformando las etapas de proyecto y gestión de obras. Estudios de arquitectura locales ya emplean herramientas de machine learning y generación de imágenes para agilizar el desarrollo de proyectos. Por ejemplo, el estudio González Toledo (padre e hijo, de Rosario) relata que gracias a la IA lograron reducir de tres semanas a menos de una semana tareas de diseño arquitectónico que antes consumían gran tiempo de equipos completos (Cómo la inteligencia artificial se metió en las paredes y los techos de los edificios - LA NACION). La IA les asiste en análisis complejos (optimización de orientación solar, climatización pasiva) y en la creación rápida de visualizaciones, acelerando y mejorando la toma de decisiones de diseño . Destacan que la IA no reemplaza al profesional sino que funciona como un “asistente universal” que simplifica procesos y permite explorar más alternativas en menos tiempo. En capacitación, durante marzo se dictan talleres especializados (ej. “Arquitectura e IA” del BIM Forum Argentina) para difundir estas herramientas entre profesionales. En gerenciamiento, grandes constructoras están comenzando a usar IA para planning de obra y detección predictiva de riesgos: sistemas que analizan cronogramas, suministros y rendimientos pasados para optimizar secuencias de trabajo y anticipar desvíos.

  • Drones y IoT en obras: El uso de drones se masificó más allá de la fotogrametría. Techint Ingeniería & Construcción anunció la fase piloto de un drone de carga en la obra del oleoducto “Duplicar” de Vaca Muerta, en Neuquén. En colaboración con la startup UALI, desarrollaron un dron eléctrico capaz de transportar 30 kg de materiales a lo largo de 20 km de recorrido autónomo preprogramado (New drone functions for engineering & construction). Esta tecnología se utilizará para llevar suministros desde el almacén central de obra hasta puntos remotos de la traza del gasoducto, reduciendo viajes en camioneta para piezas menores y repuestos. Se espera con ello bajar costos logísticos, emisiones de CO₂ y riesgos de accidentes en rutas internas de obra.

En definitiva, la innovación tecnológica se está incorporando aceleradamente en la construcción argentina. Casos como la impresión 3D de casas, la robotización (drones) o el uso de IA en diseño y planificación demuestran que el sector busca ganar en productividad y calidad aprovechando las nuevas herramientas disponibles. Las empresas que lideran esta transformación (grandes constructoras, proveedoras de materiales e inversores en PropTech) están obteniendo ventajas competitivas y marcando un camino que probablemente se extienda al resto de la industria en el corto plazo.

Mercado Inmobiliario Relacionado

La actividad constructiva está estrechamente ligada a la evolución del mercado inmobiliario, y en las últimas semanas se percibe una dinámica más favorable en éste, lo que retroalimenta al sector de la construcción. Algunos aspectos clave de esta interrelación en marzo 2025:

  • Reactivación de la demanda residencial: Tras varios años de depresión, el mercado de compraventa de viviendas muestra signos claros de mejora. En Capital Federal y provincia de Buenos Aires las escrituras subieron más de 30% interanual a fin de 2024 (¿Se va para arriba?: desafíos, desarrollos y proyectos del mercado inmobiliario, de cara a un 2025 en que irá por su recuperación - Infobae), y esa tendencia se mantiene en el primer trimestre de 2025. Los compradores –tanto usuarios finales como inversores– han regresado ante la sensación de un entorno económico más estable (inflación desacelerándose y expectativas de dólar estable). Esta recuperación de la demanda inmobiliaria motiva nuevos lanzamientos de desarrollos: allí donde los stock de unidades a estrenar se estaban agotando, las empresas inician fases siguientes. Por ejemplo, en Escobar, Consultatio reportó que su emprendimiento Puertos tuvo un alza en ventas de lotes y casas en 2024, lo que impulsó a planificar la construcción de un nuevo centro comercial interno y más amenities para sostener el interés. En el segmento de vivienda media en el conurbano, desarrolladores como Eidico aceleran loteos con servicios pues notan mayor absorción por parte de la clase media. Incluso en ciudades como La Plata, que habían sufrido caída de precios, se habla de un “piso” alcanzado y un leve repunte gracias a condiciones macro más favorables (menor riesgo país, vuelta del crédito). Viviana Yacoub, referente inmobiliaria platense, señala que la estabilidad financiera reciente transformó la dinámica del sector, alentando confianza e inversión local.

  • Créditos hipotecarios y accesibilidad: Uno de los factores más relevantes es el retorno (incipiente) del crédito hipotecario, prácticamente ausente desde 2018. El gobierno nacional reabrió en febrero una línea de créditos ajustados a salarios (Casa Propia) y anunció la intención de relanzar préstamos UVA con seguro de tasa. Si bien todavía el volumen es bajo, estas herramientas mejoran la accesibilidad para la clase media. La Federación de Inmobiliarias (FIRA) informó en su reporte de marzo que ya comienzan a concretarse operaciones apalancadas con crédito, algo inusual en años recientes. Además, el régimen de hipotecas divisibles (pensado para que los desarrolladores puedan obtener crédito puente y luego transferir hipotecas a cada comprador) generó expectativas aunque aún no se materializan casos. Analistas privados opinan que estas iniciativas de financiamiento ofrecen un potencial significativo a mediano plazo y serán cruciales para escalar la demanda de viviendas nuevas (¿Se va para arriba?: desafíos, desarrollos y proyectos del mercado inmobiliario, de cara a un 2025 en que irá por su recuperación - Infobae). En el corto plazo, su impacto directo es modesto, pero ya fomentan mayor transparencia y bancarización en las transacciones, lo cual es un cambio estructural positivo para el mercado inmobiliario y, por extensión, para la construcción formal.

  • Segmento de oficinas y comerciales: El mercado de oficinas en Buenos Aires, que sufrió altas vacancias durante la pandemia, comienza lentamente a reequilibrarse. La tasa de vacancia clase A en CABA bajó de 18% a 15% en el último semestre, según Cushman & Wakefield, debido a que algunas empresas retornaron a oficinas o contrataron espacios por crecimiento. Esto alentó a que proyectos premium como Catalinas Río (torre de oficinas AAA) continúen su construcción con perspectivas de ocupar buena parte en 2025. No obstante, persiste un excedente en inmuebles clase B/C que lleva a propietarios a reconvertir usos (por ejemplo, transformar oficinas vacantes en Viviendas de Alquiler Temporario). En cuanto a locales comerciales y centros comerciales, la reactivación del consumo y turismo interno reimpulsó obras antes pausadas: IRSA retomó la ampliación del shopping Alto Palermo y planea iniciar en meses la construcción de un nuevo centro comercial en Nordelta II (Escobar) dentro del desarrollo Puertos (¿Se va para arriba?: desafíos, desarrollos y proyectos del mercado inmobiliario, de cara a un 2025 en que irá por su recuperación - Infobae). El retail físico volvió a ser atractivo, y eso reanima la construcción comercial.

En general, el mercado inmobiliario parece haber dejado atrás un lustro de crisis y está entrando en un ciclo de mayor actividad, lo cual es una gran oportunidad para la construcción. Los precios de las propiedades han tocado fondo y se estabilizaron (incluso dejaron de caer en dólares luego de más de 4 años de baja), creando oportunidades de compra atractivas que incentivan a construir para vender. Según privados, 2025 podría ser un año de consolidación inmobiliaria con gradual suba de precios en ciertos segmentos premium, lo que mejoraría los márgenes de los desarrolladores y justificaría nuevos proyectos. Los alquileres también se normalizaron tras la intervención legal: con la derogación de la ley anterior, los propietarios vuelven a ofrecer unidades en alquiler y eso estabilizó los valores, evitando mayores distorsiones. Un mercado de alquiler más saludable también es positivo para la construcción, pues inversores individuales podrían volver a construir para renta (por ejemplo, comprar terrenos o unidades desde pozo para destinarlas al alquiler).

En conclusión, el binomio construcción-inmobiliario ingresa en una etapa más virtuosa. La demanda residencial se está recomponiendo, la oferta se adapta con productos de mayor calidad y eficiencia (muchos orientados a la sostenibilidad, como destacó Consultatio), y las condiciones de financiamiento aunque incipientes son mejores que en años anteriores. Si la economía mantiene el sendero de estabilidad, la mayor actividad inmobiliaria servirá de motor para la construcción durante todo 2025.

Desafíos y Oportunidades

Para cerrar el análisis del período, es importante destacar los principales desafíos que enfrenta hoy la industria de la construcción en Argentina, así como las oportunidades emergentes que podrían impulsar su crecimiento en los próximos meses:

  • Desafíos principales:

    • Inflación de costos y volatilidad macro: Si bien la inflación mensual se redujo, la construcción sigue lidiando con altos costos en materiales y mano de obra, y una incertidumbre sobre la evolución del tipo de cambio. Un repunte inflacionario o una devaluación brusca complicarían nuevamente la estructura de costos de las obras, afectando su viabilidad. Muchas empresas reclaman mecanismos de ajuste más ágiles en los contratos para no quedar desfasadas. La macroeconomía, aunque más estable que en 2024, aún es frágil: un brote de volatilidad podría frenar inversiones incipientes.
    • Acceso al financiamiento: La restricción de crédito es un problema crónico. La mayoría de las obras privadas se financian con preventas y capital propio, lo que limita el tamaño y cantidad de emprendimientos simultáneos. El mercado financiero local es estrecho para grandes proyectos (el sistema bancario destina menos del 1% de su cartera a créditos hipotecarios actualmente). Internacionalmente, el riesgo país elevado encarece o impide buscar fondeo afuera. Si los mecanismos de financiamiento privado de infraestructura no se instrumentan correctamente, existe riesgo de que obras claves queden sin ejecutar. En lo inmobiliario, la dependencia del ahorro previo de los compradores (dólares “debajo del colchón”) sigue siendo un cuello de botella para impulsar demanda masiva de viviendas.
    • Capacidad operativa y mano de obra: Tras la fuerte contracción de 2024 donde se perdieron más de 60 mil empleos formales ( RosariNoticias: El indicador sintético de la actividad de la construcción bajó un 1,3% interanual ), rearmar equipos de trabajo calificados es un desafío. Muchas empresas redujeron estructuras o migraron personal al exterior. Ahora, ante la perspectiva de más actividad, faltan perfiles especializados: soldadores calificados, jefes de obra con experiencia, técnicos BIM, etc. Además, la “crisis vocacional” mencionada en el informe DIB (La revolución de la construcción, que fabrica casas como si fueran autos, llegó a Argentina - Agencia DIB) (jóvenes que no eligen los oficios de la construcción) plantea un desafío generacional: habrá jubilaciones masivas en 5-10 años y pocos reemplazos, amenazando con escasez de mano de obra. La productividad del sector sigue baja; modernizar métodos y atraer talento joven es crucial.
    • Incertidumbre regulatoria a mediano plazo: Aunque se tomaron medidas pro-sector, existen interrogantes sobre su continuidad y resultados. La obra pública en particular enfrenta incertidumbre: el presupuesto 2025 recortó fuertemente partidas y muchas obras quedaron a la espera de definiciones (¿se reactivarán vía PPP? ¿se cancelarán?). Los desarrolladores también observan con cautela la implementación real del blanqueo y créditos: si no traccionan lo suficiente, el impulso podría diluirse. Además, 2025 es año pre-electoral en varias provincias, lo que a veces paraliza decisiones de inversión pública en el segundo semestre. Mantener un rumbo sostenido de políticas es un desafío político-económico latente.
  • Oportunidades emergentes:

    • Ciclo inmobiliario ascendente: Como se analizó, el mercado inmobiliario parece haber tocado su piso y entrar en fase de recuperación. Esto representa una gran oportunidad para la construcción privada de viviendas y activos inmobiliarios. Con precios de venta estabilizándose o en leve alza y costos contenidose, los márgenes de desarrollo podrían mejorar. Si además los créditos hipotecarios logran despegar, se abriría un universo de demanda insatisfecha de clase media que reactivaría particularmente la construcción de viviendas unifamiliares y edificios de rango medio en todo el país. Las empresas que mejor lean esta tendencia (ofreciendo unidades adaptadas a las necesidades actuales de espacio, amenities y eficiencia) podrán liderar este nuevo ciclo.
    • Inversión en infraestructura energética y exportadora: La agenda de proyectos energéticos –gasoductos, plantas de GNL, parques solares y eólicos– brinda una oportunidad histórica. Argentina necesita estas obras tanto para garantizar abastecimiento interno como para exportar energía, y existe interés externo en financiarlas (ej.: inversores de EEUU y Brasil en el gasoducto). Si el modelo PPP prospera en el Gasoducto Vaca Muerta, podría replicarse a oleoductos, rutas bioceánicas, trenes de carga, etc. Esto significaría un volumen de mega-obras multimillonarias en los próximos años, reactivando la gran construcción pesada y generando empleo de calidad. También, los planes de mejora de puertos fluviales (Hidrovía) y pasos fronterizos podrían despegar, todos rubros donde la ingeniería nacional tiene expertise. El potencial de convertirse en proveedor energético regional puede ser la llave para atraer capitales frescos que dinamicen al sector.
    • Industrialización de la construcción: La necesidad de acortar tiempos y reducir costos está empujando la adopción de métodos industrializados (modulares, panelizados). Las proyecciones indican que Argentina podría cuadruplicar en esta década la proporción de viviendas construidas industrialmente (La revolución de la construcción, que fabrica casas como si fueran autos, llegó a Argentina - Agencia DIB). Esto abre oportunidades para fábricas de viviendas prefabricadas, plantas de paneles estructurales, y empresas de montaje. Iniciativas como la plataforma Hausind® Flex Build (Link Argentina) –que integra capacidades locales y chinas para armar “casapartes” con procesos estandarizados y modelos predictivos de IA– muestran un camino de innovación productiva. Si estos modelos se afianzan, permitirán escalar la construcción de manera más rápida y con mejor calidad, ganando mercado incluso sobre los sistemas tradicionales. La oportunidad es liderar esa transición: empresas que inviertan en plantas, tecnología y capacitación para construcción modular y en seco podrían capturar una demanda creciente (sobre todo de vivienda social y barrios masivos) con el apoyo gubernamental.
    • Tecnología y sustentabilidad como ventajas competitivas: La rápida difusión de tecnologías (BIM, 3D, IA) y la creciente conciencia ambiental ofrecen la posibilidad de diferenciarse y exportar servicios. Arquitectos e ingenieros argentinos con manejo avanzado de BIM/IA pueden proveer servicios de proyecto competitivos globalmente, aprovechando la brecha cambiaria. De hecho, ya hay estudios locales diseñando para desarrollos en EEUU o Europa de forma remota. Asimismo, la experiencia en construcción sustentable se vuelve un plus comercial: desarrolladores que incorporen soluciones verdes (energía solar, certificaciones) atraerán tanto a clientes locales más exigentes como eventualmente a mercados vecinos interesados en know-how. La reciente trayectoria con proyectos LEED en Argentina pone al país como segundo en Sudamérica en cantidad de edificios certificados, lo que puede ser capitalizado. Además, con la firma de acuerdos internacionales, se abren fuentes de financiamiento “verde” (bonos verdes, fondos climáticos) que podrían financiar proyectos de construcción sostenible (por ejemplo, líneas de crédito del Banco Mundial para vivienda eficiente, etc.). Esto es una puerta a recursos financieros relativamente más baratos si se encaran proyectos con enfoque ecológico.

En conclusión, la industria de la construcción argentina transita un punto de inflexión: tras años adversos, enfrenta aún obstáculos considerables –inflación, crédito, reorganización laboral– pero a la vez tiene ante sí oportunidades claras de recuperación y crecimiento. El contexto de marzo 2025 presenta vientos de cambio: un mercado inmobiliario que se enciende, un Estado que promueve la inversión privada y la innovación, y una cartera de proyectos esenciales esperando concreción. Si sector público y privado logran sortear juntos los desafíos (manteniendo la estabilidad económica y aprovechando las herramientas disponibles), la construcción podría no solo retomar la senda de crecimiento, sino transformarse en un pilar de la reactivación económica argentina, generando empleo genuino y solucionando demandas de infraestructura y vivienda largamente postergadas. Las próximas decisiones políticas y empresariales serán determinantes para convertir estas oportunidades en realidades palpables durante el resto del año.

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